Presentación de la revista
René Nájera Corvera
Las modestas hazañas que emprende día a día un profesor con sus alumnos entre los muros del salón de clase siempre se olvidan, se abandonan, pienso que en la silenciosa memoria de nuestra dignidad humana, pero ahí están, las llevamos amontonadas, las vamos cargando sin darnos cuenta. A veces afloran como un chispazo evocador, ya por la anécdota sucedida en clase, a veces al afrontar una dificultad semejante en nuestra tarea con el grupo, otras más porque se nos reviven frente a nuestra realidad cotidiana. Son todo ese cúmulo de cosas vividas en clase que se nos devuelven abrazándonos en una especie de norma ética que nos hace decir en nuestros adentros “así lo viví, así aprendí” … Es como si fueran esas cartas de un amor intenso y anhelante que hicimos pedazos y las aventamos al aire, renunciando a ellas y con ellas al amor perdido, pero una vez destruidas, creemos que han quedado fuera de nosotros, pero al doblar la esquina en medio de una ráfaga de aire inesperada, el viento nos las devuelve en pedacitos de papel cargados de ese amor que se resiste al desapego, regresan las palabras escritas, cifradas en recuerdos, que nos cubren porque son parte indisoluble de nosotros mismos y de golpe están pegadas a nuestro cuerpo y nos damos cuenta que se nos han acomodado en el corazón.
Una modesta hazaña escolar fue la creación y vida de la revista Con Palabras Propias (1995-2001), cuya versión digital hoy se nos devuelve como en una especie de ráfaga inesperada de viento que regresa para que no se nos olvide por el mucho de amor, también, por la pasión, por qué no, con que fue construida por alrededor de 250 maestras y maestros en servicio a partir de los cursos del CAM DF, por maestros en servicio que amamos el íntimo espacio del salón de clase.
Para entender su génesis, habrá que ubicarla en su contexto histórico. Como una novela.
Descargar revista
Descargar revista
Descargar revista
Descargar revista
Descargar revista
Descargar revista







